Mi trabajo al emigrar






Aquí estoy con un nuevo post, esta vez voy a contar mi experiencia laboral en Madrid, como emigrante no fue fácil adaptarme a su cultura de trabajo; por mi parte en Venezuela no tuve que ir a demasiadas entrevistas de trabajo, unas tres o cuatro hasta que decidí trabajar por mi cuenta y no tener que pasar más por esos procesos.



Mi primera entrevista fue con el encargado de una oficina que se dedica a comercializar nuevos contratos de luz y gas ( sí, aquí puedes cambiar de empresa las veces que quieras) el trabajo era a puerta fría y bastante fría, por ser mi primer invierno, tenía que ir tocando puertas para intentar convencer a las personas que se cambiarán de empresa; teniendo en cuenta que el español es muy tradicional por no decir desconfiado. Estos comerciales están bastante mal visto por fastidiosos y por que muchos engañan y se aprovechan de los clientes. Estas dos semanas que dure en este este empleo fueron las más duras, sobre todo porque no me pagaron las ventas que hice ni nada.


Llegó mi segunda entrevista y mi segundo empleo, en una inmobiliaria (abundan en esta ciudad) una entrevista bastante rara pero al final el entrevistador solo me dijo, "Necesito que me digas que vas a trabajar aquí con las condiciones que te dije y que no te vas a ir en 15 días"  era señal suficiente para decirle que muchas gracias y a por la siguiente entrevista, pero la necesidad de trabajar en algo estable era mayor, este trabajo es de constancia y tener algo que los dos mil comerciales de otras inmobiliarias no tienen; mis trabajos no duraban demasiado me costaba acostumbrarme a este ritmo y a tener que quitarme la vergüenza al hablar y olvidar mis miedos solo por que necesitaba conseguir un trabajo para mantenerme y estabilizarme, que es lo que buscamos al irnos de nuestro país. Estoy seguro que he salido de mi zona de confort como nunca pensé, he hecho cosas que no hubiera hecho por que de verdad no era necesario.



Pase por dos trabajos más como comercial a puerta fría, igual de frustrante como los otros pero con un poco más de confianza en mí, hasta que conseguí el empleo en el que estoy. Se acabó la venta fría, se acabaron los días de caminar más de 10km de edificio en edificio, trabajo en un call center para una empresa de telefonía, un trabajo menos agotador físicamente, pero mentalmente hay que tener bastante paciencia y equilibrio para no mandar al cliente a un lugar muy lejano y de forma poco formal, esto también presentó un reto para mi porque siempre odie hablar por teléfono y ahora me gano la vida atendiendo llamadas, te encuentras con cualquier cantidad de gente diferente, gente que te provoca ayudar y otras con las que te provoca llorar, pero todos están buscando algo y tu estas ahí para ayudarles.



Han sido dos años y medio complicados, con muchos altos y bajos pero hoy soy una mejor versión de mí, con mayor confianza en que soy el que puede hacer cambiar mi camino con cada decisión, he aprendido que más que tener empleos de ensueño es más importante tener a alguien a tu lado que cuando te caes está ahí para ti, que cuando estas super contento está ahí para compartirlo contigo, este camino hubiera sido muy traumático sin la compañía de mi esposa.



Un consejo útil si estás en un momento duro, lo maximo que te pueden decir es que NO y eso ya lo tienes.


Espero que si estás pasando por algo como lo que he pasado, ten paciencia sigue intentando, yo sigo intentando todos los días salir de mi zona de confort.


Hasta la próxima
Calle Mayor de Madrid

Comentarios

Unknown ha dicho que…
Siempre emigrar es difícil , pero lo estás haciendo con todo tu esfuerzo , por suerte bien acompañado . Todo va a salir bien , cada vez mejor, te lo deseo de corazón . 😄

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