Un poco melancólico y motivador.


En esta tercera, entrada que por cierto me ha costado escribir, en la quiero hablar un poco más de las cosas que he ido aprendiendo al emigrar, no son consejos pero si te pasan o te han pasado emigres o no, es bueno saber que no eres el único al que le pasan estas cosas.

Luego de haber pasado por tantos trabajos como comenté en el post anterior, te das cuenta cuando miras hacia atrás las cosas que pudiste hacer o dejar de hacer y quizas te hubieras ahorrado algunas amarguras; de las cosas que más me ha costado y que terminas aprendiendo a los golpes es que cada Euro cuenta, así sea para echarlo en una alcancía o como le dicen aquí "hucha", esto es tan simple y básico que si no tienes disciplina te olvidas de ellos.

El dinero cuando no te sobra demasiado no te puedes permitir ciertos lujos, como ir a tomar café al bar o hasta comprar el pan todos los días, pero otra de las cosas que más aprecias es el tiempo, porque el horario más común para trabajar en este país es el turno de tarde,  entonce necesitas siempre organizarte, si puedes dormir 10 minutos más porque has conseguido una mejor ruta, no dudas en hacerlo, o si tienes algo que hacer en la mañana que depende a donde vayas suelen empezar después de las 10 y que no sea muy lejos de tu trabajo porque llegas tarde, y ya por las noches sales tan tarde que no hay nada abierto y lo que quieres es ir a dormir, te pasas varias semanas intentando acostumbrar a tu trabajo, al horario, a la cultura y entre tantas haciendo amigos y no tan amigos, se te hace un carrusel de emociones que tienes que controlar o te llevarán por mal camino.

Te pasan tantas cosas al mismo tiempo que no sabes por donde vas o si lo estas haciendo bien, te cuestionas cada bendita decisión que tomas, los únicos momentos de tranquilidad son cuando duermes o hablas con alguien que está pasando por lo mismo y no te sientes tan solo. Me pasaba todas las noches hablando con mi esposa, que si todo esto era normal, que si iba a pasar esto algun dia, o que si lo estaba haciendo por lo menos medianamente bien. Y como lo dije en el post anterior, el apoyo de tus seres queridos es crucial, no me puedo imaginar como mis abuelos que sin tener la tecnología y sin tener familia cerca podía soportar este peso, se que eran otros tiempos pero no debió haber sido fácil.

Todo esto me ha enseñado que la paciencia y la perseverancia lo es casi todo, porque siempre está el factor suerte, o cualquier otro factor que sabemos que existen;  esta es una lucha mental contigo mismo a diario y la única forma de conseguirle respuestas a todo esto es el tiempo, solo al pasar de los días te das cuenta que tus decisiones han sido las adecuadas o no,  me ha costado mucho llegar donde estoy ahora, no tanto por las cosas materiales o alguno que otro logro sino a lo que soy y pienso hoy, esto es un camino que decides recorrer y tienes permitido caer las veces que sean necesarias pero tienes la obligación de levantarte una vez más.

No estoy hoy dónde quiero llegar a estar, pero hoy estoy en el lugar donde en algún momento de este camino quise estar,  cada victoria y cada derrota es un paso más, no me rindo y no me quiero rendir, esto de estar vivo me gusta con todas las cosas buenas o malas.


Quiero agradecer a todas las personas que se han cruzado en todo este camino y los que permanecen en él porque nada de lo que se sería posible  si no hubiera vivido lo que he vivido, y tu que lees esto y estás pasando por alguna batalla de estas ten en cuenta
que todo en esta vida pasa.

Y este fue el post de esta semana; se que me puse melancólico y casi casi como motivador de twitter jaja.


Hasta la próxima.

                                     Castillo del Duque de Montellano, Narros de Saldueña, Ávila, Castilla y León







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